camino a la playa con solo un bolsillo de mi pantalon como equipaje, preparo mi barca para marcharme y arrojo mis recuerdos a la arena, el sol comienza su largo dia por vivir y me dispongo a viajar mar adentro por que esas alturas solo las alcanzan los verdaderos navegantes los que dejan una orilla convencidos de que alcanzaran la proxima.
mi mar adentro da miedo pero llevo mas de un par de remos para no dejar de avanzar.
me marcho ya, les dejos mis huellas que entre ellas algo bueno abra.
Mar adentro para mi es mi viaje mas largo, es mi ola inmesa y mi caida liquida. mi mar adentro esta en la sangre no se que voy a encontrar quiza una idea, quiza un amor, un empleo.
Me gusta mucho, uno puede imaginar a un hombre partir, decidido a cambiar. Pero... ¿qué tanto? La arena no quema, ¿cuál es la urgencia?
Si tan solo estuviese seguro de que nada bueno deja. Y, sin embargo, algo bueno, entre sus huellas, habrá.
Ese hombre que imagino emprende un viaje que es como una ola inmensa, pero como toda ola, se interna en el mar, y vuelve a ser expulsado hacia la arena: porque ni siquiera sabe qué es lo que quiere, si una idea, un amor, o un empleo... cuando no se sabe qué se busca, es fácil caer en el error, y el impacto de aquel choque nos hace volver desde donde partimos, tierra firme.
No puedo decir que no es hermosa aquella sensación de abandono, de ir también desprovisto de temores, y abierto a cualquier cosa que parezca interesante. Es muy lindo, muy poético, no más. Que los remos sean más que unos pocos pares.
Ahora si, dejo la joda, es muy lindo el poema, me gusta mucho. Saludos cori.